1948—La tienda se abre (Español)

1948—La tienda se abre

Mi llegada

Luciano as baby1948 es el año cuando llegué a este mundo para convertirme en el Hermano Numero 12 y se me llamó Lucero. Nací en la misma casa como todos mis hermanos antes que yo. La única atención medica que mi madre recibió fue de una partera quien le ayudó a entregarme en la recamara mayor que DJ e hijos habían antes construido.

 

La tienda se abre

DJ hizo un trato por una carga de plátanos con un amigo que entregaba fruta al otro lado de la frontera. Ese día, el amigo trajo un camión cargado y llenó los espacios a ambos lados de la esquina de nuestra tienda nueva que aún no se habría. Como a DJ no le gustaba mirar a ninguno de sus hijos de en balde, sin tener nada que hacer, los siguientes días mandó a sus hijos mayores a que fueran con los mas chicos a vender plátanos a las calles del centro del pueblo—inclusive los que todavía estaban en la escuela. “A los hijos se les debe enseñar desde muy chicos a trabajar, y no estar de inservibles sin tener nada que hacer” era su mantra favorito.

La venta de plátanos atrajo la atención de mucha gente que preguntaba cuando se iba a abrir la tienda. Afortunadamente, un comerciante conocido como Don Elias se acercó a DJ y se ofreció a rentar la tienda. DJ miró la oportunidad de hacer más dinero y aceptó. De inmediato les ordenó a sus hijos que pintaran la tienda y la casa de color blanco. Cuando terminaron, DJ empleó un artista a que le pintara el nombre “La Casa Blanca” con letras negras.

Pocos días después, la tienda se abrió y la gente le conoció a la tienda y la casa como La Casa Blanca.

Con las ganancias de la tienda, DJ miró la oportunidad de dar educación extra a uno de sus hijos. Como Joaquín (Hermano Numero 4) era nacido en los Estados Unidos y demostró ser estudioso, inteligente, y bien disciplinado, lo matriculó en una escuela privada al otro lado de la frontera para aprender el inglés. Desde el primer día, Joaquín se sintió privilegiado y nunca perdió una clase o una tarea.

El Tecolote bar, Mexicali
El Tecolote bar, Mexicali

Catres

En los años de la segunda guerra mundial, la economía en Mexicali estaba para arriba. Vecindades se desparramaban, hoteles y restaurantes brotaban aquí y allá, negocios en todos los sectores prosperaban. Al tiempo a que esto pasaba, grandes fiestas se hacían por todo el pueblo. El turismo también crecía.

El aumento del turismo atraído por las fiestas llenó los hoteles y sin haber suficientes camas, creó una demanda de catres. DJ también miró esto y dio paso adelante para llenar el vacío. Para ahora el trabajo de la familia Alcara se conocía por todo el pueblo. Por consiguiente, hoteles (los cuales eran adueñados por chinos), negocios, y una maderera conocida como La Estrella Azul, pidieron a la familia Alcara a que construyera catres hechos de lona y madera. Tomando esta oportunidad, DJ e hijos se ocuparon llenando contratos a todos estos negocios.

Fue un éxito como si hubiera salido de un libro de negocios. Todos los días, DJ e hijos trabajaron bajo la ramada llenando órdenes. Al principio, los hermanos Alcara llevaron los catres en sus hombros a entregarlos; después, ha como las ordenes crecieron a dos docenas por día, La Estrella Azul mandaba un camión. Finalmente, DJ contrató a los camioneros el mismo.

A pesar de que el negocio de la familia Alcara siguió creciendo, la carpintería siguió haciéndose con herramientas rudimentales—serruchos, martillos, y formones.

Ha como las ordenes continuaron, DJ miró la necesidad de obtener mas ayuda. Hasta que un día dijo a su hijo, —Joaquín, ya no te puedo mandar a la escuela. Tus hermanos necesitan ayuda ahora más que nunca. Voy a tener que sacarte de la escuela y ponerte a trabajar—. Para este tiempo, Joaquín había estado en la escuela por sobre ocho meses y aprendió bastante inglés para hacer conversación con cual gringo en la calle.

Sin embargo, la llama de aprender no se le apagó y con tiempo tomaría otro estudio. Ese día vino cuando convenció a su padre a que pagara por un curso de estudio en casa—de esa manera el podría continuar trabajando con sus hermanos. DJ aceptó y pagó por un curso de correspondencia de Reparación de Radio y Televisión.

 

Don Ramos

La popularidad de DJ creció con el negocio de la familia Alcara. En muchas maneras, la gente ya lo conocía bien. También, entre sus amigos estaba alguien de alta estatura social en la vecindad. Esta persona era dueña de una tienda a dos bloques hacia el norte de nuestra tienda. Todos respetaban, amaban, y apreciaban a Don Ramos.

Don Ramos era una persona amistosa. El amaba la compañía de la gente y la buena vida. Tenía la afinidad por la música mariachi y Sinaloense, la cual se toca con un gran tambor, una tuba, y trombones. Como Don Ramos gozaba rodeándose de gente y música en vivo, cada semana tenía fiestas en su casa.

Y siempre había bastante bebida para todos. Las fiestas siempre terminaban cuando Don Ramos sacaba la pistola y comenzaba a disparar balas a los techos. Al día siguiente, todo crudo, llamaba a DJ e hijos a que le parcharan los hoyos de los techos.

Un día de septiembre de 1948, el Presidente de México Miguel Alemán vino a Mexicali. Pero antes de su llegada, el Palacio Municipal anunció que el presidente visitaría nuestra vecindad. Inmediatamente, DJ y Don Ramos juntaron un mariachi y le dieron al presidente una recepción inolvidable.

 

 

1949—La tienda se cierra

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